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Espejos del alma: una forma sencilla de pintar ojos

jueves, 7 de enero de 2010

En las miniaturas de tamaño humano con la cara descubierta, los ojos son usualmente la parte menos tratada por los pintores de nivel medio para abajo. Y no es de extrañar: por una parte, un buen pincel seco o lavado de tinta sobre la piel los deja cual ojales de puerta, efecto que no queda del todo mal; por otro lado, el más que comprensible temor a estropear todo ese trabajo intentando pintar un zona tan infinitesimal impide que cojamos el pincel y nos lancemos a la aventura. En este artículo os mostraré una forma sencilla y rápida de pintar los ojos de cualquier miniatura de estas características sin la necesidad de convertiros en expertos estiticistas.


Qué necesitamos

No gran cosa... Un pincel de detalle fino, o muy fino (o los dos a ser posible, aunque a mí con uno de detalle fino solamente- y mucho cuidado- me basta), mucha, muchísima paciencia, y pintura negra y blanca por supuesto. Yo utilizo desde siempre acrílica marca GW, que aunque últimamente tiene precios prohibitivos, a mí me cunde bastante cada bote y tiene una gama amplia y selecta.

Procedimiento básico

El mecanismo más básico para pintar un ojo (o dos, aún no he tenido el honor de echarle el guante a ningún cíclope...), sería pintar de blanco la zona correspondiente, y luego pintar la pupila e iris con negro. Sin embargo, el resultado es más realista e impactante si antes "reimprimamos" las órbitas con negro; de este modo nos debería quedar un fino reborde en negro, creando un efecto de perfilado fantástico, difícilmente conseguible si pretendemos pintar dicho borde "a mano". El esquema de este procedimiento sería el correspondiente al dibujo inferior-disculpad la calidad, el paint no es lo mío, ciertamente.


No os alarméis: parece difícil pero luego no es para tanto. El truco es utilizar únicamente la punta del pincel, y asegurarnos de que la pintura no esté seca, pero tampoco, y esto es muy importante, excesivamente diluida, o nos quedará un tipo con unos ojos más bien rasgados. Claro que si estáis pintando a Jiang Pao no he dicho nada XD


Alternativas

Habría muchísimas posibilidades más que las aquí mostradas, y hay muchos factores que pueden influenciar en cómo pintemos esos dos globos oculares. Por ejemplo, puede variar según estemos pintando un humano, un tio poseído por un hechizo, o un monstruo. Podríamos, por decir, pintar la base de amarillo y la pupila en rojo, y en este caso evidentemente la preferiremos del tipo rasgado. Y sino mirad a Justina y su ojo rojiblanco: ¡si hasta tiene brillo! Pero eso ya se sale de la calidad exigida en este tutorial... años de practica (n)os esperan hasta poder hacer algo así.


Eso sí, si tienes suficiente habilidad y el pincel adecuado, puedes simular el brillo del iris; basta con que puntees levemente la esquina de la parte negra con un toque de blanco. Debería quedar algo tal que así:










Para finalizar, aquí os dejo una imagen de mi Grey, en la que espero, se aprecia el detalle más importante: el borde del ojo, en negro.

Como también podréis ver, he optado por una pupila alargada simple, dado que Grey tiene unos ojos estrechos que dificultan un pintado más elaborado, y en todo caso así queda como más seriecete.
Aquí acabamos: espero que esta pequeña guía introductoria os anime a intentar "ojear" esas miniaturas pictóricamente ciegas que tenéis en vuestra colección. Un abrazo a todos.

Imprimación

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Bienvenidos a esta primera entrada en la cual explicaré los fundamentos de la pintura de miniaturas para los recién estrenados en este mundillo.

Aunque no necesitemos inmediatamente estos materiales para la fase de imprimación, es recomendable que nos hagamos con lo siguiente para poder empezar a pintar la miniatura:

  • Dos recipientes con agua (limpia, por supuesto). Uno para las pinturas normales y otro para las pinturas metálicas, por si fuéramos a utilizarlas.
  • Papel higiénico o de cocina.
  • Una superficie limpia de objetos innecesarios y lo suficientemente amplia para trabajar en ella cómodamente.
  • Un flexo potente, una habitación bien iluminada o, mejor aún, que tenga ventanas por las que entre una generosa cantidad de luz. Esto es muy importante, dado que muchas veces podríais pintar con menos luz pero al día siguiente descubriríais que hay pequeños puntitos o recovecos a los que no ha llegado el pincel, y le daría un peor acabado a la miniatura o se tendría que volver a pintar. Además, hay que cuidarse la vista :P
  • Pinceles (para empezar nos bastará con un 0 para superficies normales y un 03 para detalles.
  • Pinturas acrílicas blanco, negro y de los colores básicos del espectro de color (los colores del arcoiris, con los cuales podéis mediante mezclas conseguir los colores intermedios; os recomiendo Vallejo para empezar, son bastante buenas y las mejores en relación calidad-precio).
  • Spray de imprimación blanco, negro y/o gris.
  • Paleta para mezclar colores, esto puede ser cualquier superficie, desde un trozo de cartón que no sea absorvente, una página de revista, un trozo de plástico o el blister donde viene la miniatura. Es importante que sea de color blanco, para poder ver mejor el color.
La fase de imprimación es vital para comenzar el pintado de la miniatura, mucho más tratándose de miniaturas metálicas, donde la pintura no "agarra" tan bien como en las de plástico (aunque en estas también es muy recomendable, si no imprescindible, darles una capa de imprimación).

La imprimación sirve para dos cosas: para que la pintura aguante mejor y para definir el tono general de la miniatura.

Una vez esto claro, decir que hay dos formas de imprimar la miniatura: a pincel o con spray. Cada una tiene sus virtudes y defectos. A spray es mucho más cómodo, rápido y uniforme; con pincel es mucho más lento, pero te permite llegar a todas partes a las que no llega el spray, además de que es una primera toma de contacto con la miniatura, con la cual vas a poder ver todos los detalles más detenidamente.

Yo uso una mezcla de ambas, ya que el spray no llega a todos los recovecos de la miniatura, pero me facilita la vida bastante, y con el pincel termino el trabajo. Este es el método que yo recomiendo.

Una vez decidido el método que vas a usar, es hora de elegir el color de la imprimación. Este paso es importante, dado que define el tono de los colores que posteriormente se de a la figura. Hay tres colores: blanco, negro y gris. El blanco sirve principalmente para hacer que los colores con los que se pinte la miniatura sean mucho más vivos y luminosos. Los detalles se verán mejor. Ejemplos de miniaturas que usarían una imprimación blanca tal y como están pintadas oficialmente podrían ser: Santa Elienai (Iglesia), Janus Faith (Imperio), Dinah (Samael), Feng Yi (Wissenchaft) o Li Long (Errantes).

La imprimación negra es para oscurecer el tono de los colores que tendrá la miniatura. Las sombras estarán más definidas y los bordes ya estarán delineados. Ejemplos de miniaturas que usarían imprimación negra tal y como están pintadas oficialmente podrían ser: Xavier (Iglesia), Samiel (Imperio), Ophiel (Samael), XII (Wissenchaft), Reinhold (Azur) o Tsubasa Kurokami (Errantes).

Por último, la imprimación gris es un término medio entre las dos imprimaciones anteriores. Da los colores una proporción más realista, pues no son especialmente oscuros ni luminosos.

Si os habéis decidido por imprimar las miniaturas a mano, os aconsejo pinturas acrílicas Vallejo, pues son las mejores en relación calidad-precio y más baratas que las típicas de Citadel (las que venden en Games Workshop). Si, por el contrario, queréis imprimar con spray, los botes de Citadel (de nuevo, en cualquier Games Workshop podréis conseguirlos) os vendrán bien si son imprimación blanca o negra, aunque no son los mejores y son algo caros (unos 15 euros). Si os decantáis por la imprimación en spray de color gris, os recomiendo el spray de Tamiya, algo más caro que los de Citadel, pero de acabado más uniforme. Obviamente, si vais a usar los dos métodos, os sirven ambos consejos XD

Primero vamos a ver la forma de aplicar la imprimación de spray. Lo principal que hay que tener en cuenta es que hay que estar en una habitación bien ventilada, preferiblemente al aire libre. Los vapores de los sprays son peligrosos. Teniendo esto claro, cogemos una caja para poner las figuras dentro y que no manche fuera las pasadas del spray. Primero agitamos el spray, generalmente 30 segundos estará bien. Si el bote está nuevo, lanzamos un chorro a la caja (no a las miniaturas) durante dos segundos para dejar salir el exceso de pintura. Colocamos el spray a unos 25 cm (aproximadamente de la miniatura y pasamos el chorro de arriba a abajo, sin detenernos. No dejéis el spray parado mucho tiempo sobre el mismo punto de la miniatura o esta se encharcará de pintura y perderá detalles. Imprimad las miniaturas desde todos los ángulos posibles dejando la miniatura en la caja. Después girad la miniatura para pintar también los costados y la espalda. Una vez hecho esto, dejadla secar y cuando esté seca, proceded a darle una segunda capa con el spray. No aconsejo usar el spray cuando ya está acabándose porque la calidad de la pintura decrece.

Si os habéis decantado por la imprimación a pincel, os hará falta un pincel del 0 y pintura del color deseado (acrílica siempre). Además, tened en cuenta todo lo que he puesto arriba, podéis prescindir del pincel de detalle y el recipiente de agua para colores metálicos, dado que aún no lo vamos a necesitar. Primero echad un poco de pintura del color de la imprimación en la paleta y añadidle un poco de agua hasta que la consistencia de la pintura sea como la de la leche. Tranquilos si no acertáis con la cantidad de agua al principio, con el tiempo lo llegaréis a dominar fácilmente. Tomad el pincel y mojadlo en el agua. Pasadlo por la pintura ya rebajada con agua, usando todas las cerdas del pincel, no solo la punta, y pasad el pincel por la miniatura con el costado de las cerdas, no con la punta; intentad no presionar demasiado el pincel o se quedarán aglomeraciones de pintura y el pincel se desgastará más rápidamente. Con una sola capa no quedará del todo cubierto, así que cuando la primera capa se seque, podéis dar más capas a posteriori. Es mejor que no cubra del todo en la primera capa a que la pintura no esté rebajada con agua y la cubráis entera con una, pues el acabado quedará granuloso e incluso perderá detalle.

Si vais a usar tanto spray como pincel, podéis repasar con pintura un poco más rebajada con agua de lo habitual las zonas a las que haya llegado el spray y las que no haya cubierto tan bien y los detalles con la cantidad normal de pintura rebajada con agua. Así obtenéis la forma más rápida con el mejor acabado y podréis observar los detalles de la miniatura que se os haya pasado anteriormente desapercibidos cuando paséis el pincel por esas zonas.

Dos links para que veáis el acabado final de la miniatura con imprimación blanca usando el método del spray y a pincel combinados:





Celia Edición Limitada (Wissenchaft)

Hasta aquí la explicación de cómo imprimar una miniatura. Espero que os haya servido para aprender la base del pintado de miniaturas. Pronto más entradas.